Correctores: en crema y fluidos

By 24 abril, 2015 Ten Image No Comments
cosmética profesional

Correctores: en crema y fluidos

Los correctores son elementos imprescindibles en el maletín de los maquilladores profesionales, y es que, como su propio nombre indica, corrigen y disimulan todas aquellas pequeñas imperfecciones que presenta la piel.

Es muy común que la piel cuente con imperfecciones como manchas oscuras, decoloraciones pigmentarias, ojeras o acné. Son defectos que no resultan nada favorecedores y que hacen que el resultado final no luzca tanto.

Los correctores han sido formulados para lidiar precisamente con esas imperfecciones. Son productos que poseen una alta concentración de pigmentos, y que se deben aplicar después de la crema hidratante. Para ello se puede utilizar una esponja, un pincel sintético o la yema de los dedos, dependiendo de la textura que se use.

Dependiendo también del tipo de defecto que se quiera trabajar se utilizará un producto y un color concreto, pues cada corrector ha sido formulado para cubrir unas necesidades específicas.

Del mismo modo, los correctores se presentan en distintas formas y texturas, ya sea en barra, crema, emulsiones fluidas o polvos.

En este artículo te vamos a dar algunas nociones para que aprendas a utilizar el corrector que mejor se adapte a tus necesidades.

Una serie de productos de cosmética profesional que contienen ingredientes activos en sus fórmulas para garantizar su calidad.

Y es que si empleas el corrector adecuado en cada ocasión, notarás que el rostro luce más pulido y sin imperfecciones. Son artículos a los que te tienes que acostumbrar para poder lograr un maquillaje propio de un profesional del sector.

¡Presume de una piel sin imperfecciones y luminosa!

La elección del color

Como hemos comentado anteriormente, hay diferentes colores de correctores y cada uno sirve para disimular un tipo de defecto.

De este modo, si el problema son las manchas que presentan tonalidades rojizas, como las pieles congestionadas o los granitos, se debe aplicar un corrector de color verde. Si se usa el producto con prudencia y se difumina bien, conseguirás neutralizar la tonalidad rojiza.

Para disimular pigmentaciones oscuras de color marrón, los tonos rosados y anaranjados son ideales.

En el caso de las odiosas ojeras, bolsas y otras imperfecciones de tonalidades azuladas o violáceas, el corrector amarillo es el producto que mejores resultados proporciona.

Pero si lo que queremos es proporcionar luz y relieve a una zona determinada del rostro, los correctores claros, que tienen un tono más claro que el de la piel, son la mejor opción.

Por el contrario, los correctores oscuros se emplean para disimular o dar profundidad en áreas como la frente, el mentón, debajo de los pómulos o en el contorno del ojo.

Únete para recibir el contenido completo

Los correctores en crema

Ahora que ya conoces la función de cada color, vamos a hablar de las diferentes texturas y forma de presentación de los correctores.

Los de textura cremosa acostumbran a tener un gran poder cubriente, lo que ayuda a conseguir una cobertura máxima.

Para aplicar este tipo de correctores es aconsejable usar un pincel y difuminar después el producto con la ayuda de los dedos, y es que este tipo de textura se funde con la piel al aplicársele calor.

Busca productos que te permitan trabajar con comodidad y que te proporcionen un buen resultado usando una pequeña cantidad de corrector.

Los correctores fluidos

Si lo que tienes en mente es un corrector que permanezca en la piel durante horas sin proporcionar sensación de tirantez, la textura fluida es justamente lo que andabas buscando.

Esta forma de presentación se caracteriza por tener una textura ligera y por extenderse fácilmente, lo que permite trabajar con mayor comodidad, por no hablar de su gran poder cubriente.

Además, se adaptan a las diferentes tonalidades de la piel, por lo que proporcionan un maquillaje uniforme y disimulan ópticamente y con efectividad las alteraciones de color.

Es esencial que uses productos que, además de corregir las imperfecciones del rostro, le otorguen beneficios a la piel. Para ello, deben contener ingredientes activos como el colágeno marino o el aceite de jojoba, que hidratan la dermis y confieren propiedades emolientes. Como consecuencia, proporcionan una agradable sensación de frescor.

¡Y la piel no se reseca!

Polvos fijadores: toque final para un resultado profesional

Y como consejo profesional, una vez aplicado el corrector, utiliza un polvo fijador para que el producto se mantenga intacto.

Se trata de polvos sueltos de partículas muy finas y transparentes, que consiguen fijar el corrector sin alterar su color.

Emplea una borla para administrar el producto en aquellas zonas que quieras que se mantengan uniformes. A continuación, ya puedes aplicar el fondo de maquillaje y los demás productos.

También puedes mezclar la base correctora con el fondo, para lograr mayor luminosidad.

¡El corrector se mantendrá intacto durante horas!

Queremos conocer tu opinión

comments